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Viviendas con servicios para un envejecimiento activo y saludable

Habitatges amb serveis per a gent gran i envelliment actiu

El envejecimiento de la población es, ante todo, una historia de éxito de las políticas de salud pública, así como del desarrollo social y económico.

A su vez, constituye uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, puesto que una vida más larga debe ir acompañada de oportunidades de bienestar físico, social y psíquico a través del «envejecimiento activo”, un aspecto que Accent Social promueve desde diversas vertientes y en todos los servicios de atención a personas

En Cataluña, Accent Social vela por el bienestar de las personas que por razón de edad, dependencia o diversidad funcional tienen limitada su autonomía para realizar las actividades básicas de la vida diaria, o requieren de un acompañamiento para llevarlas a cabo. De entre todos los servicios de titularidad pública que gestionan y se orientan a este fin, se encuentran los “Habitatges amb Serveis per Gent Gran” (viviendas con servicios para personas mayores).

“Imagínate un edificio, un bloque de pisos como el tuyo y el de tus vecinos, cuyos residentes son personas mayores, solas o en pareja, que han accedido a una vivienda de alquiler ajustada a sus ingresos, en la que viven de forma independiente a la par que comparten diferentes espacios comunitarios con servicios principales y complementarios que les ayudan en su día a día, como un sistema de teleasistencia en el baño y el dormitorio, un servicio de trabajadora familiar que ayuda a los vecinos en aquellas actividades que por su edad les cuesta más hacer, y un programa de talleres y actividades, además de los servicios de dirección, conserjería y limpieza”, explica Mª Lluïsa Domingo Serrano, Directora de las viviendas con servicios para personas mayores Quatre Camins.

Esta promoción, ubicada en el barrio de Sant Gervasi-La Bonanova, dispone de 44 alojamientos diseñados especialmente para personas a partir de 65 años, “que puedan mantener una vida autónoma y activa, aunque tengan algún grado de dependencia”, describe Mª Lluïsa.

La idea es que, gracias a este soporte personal básico, personal, social y comunitario, “los usuarios viven en un espacio propio, pero con atención profesional para prevenir o contener el deterioro físico y psíquico, con el objetivo de alargar su autonomía personal el máximo tiempo posible”.

“En las Viviendas con Servicios para Personas Mayores los usuarios viven en un espacio propio, pero con atención profesional para prevenir o contener el deterioro físico y psíquico, con el objetivo de alargar su autonomía personal el máximo tiempo posible”
-Mª Lluïsa Domingo Serrano, Directora de las viviendas con servicios Quatre Camins.

 

ATENCIÓN INDIVIDUALIZADA, TALLERES Y NUEVAS INICIATIVAS

Para ello, las personas que trabajan en estas viviendas públicas, gestionadas por Accent Social, son profesionales con gran motivación e implicación, que cubren las necesidades de las personas de manera individualizada y personalizada (atención asistencial, llevar a cabo tareas sanitarias como aplicar cremas o cambiar apósitos, planificar y acompañar en actividades sociales o de ocio, etc.), fomentando la relación con la comunidad, facilitando el acceso a los recursos del entorno y promoviendo el envejecimiento activo desde distintas vertientes.

Por ejemplo, durante la pandemia, las trabajadoras familiares no solo fueron un soporte esencial para las personas usuarias, ayudándolas en sus tareas básicas del día a día y contribuyendo a evitar su exposición a los riesgos de la Covid-19, sino que “potenciamos el acompañamiento individualizado para cubrir la necesidad de las personas usuarias de aprender a desenvolverse con las nuevas tecnologías y la informática”, nos cuenta Adriana Maciel Amico, trabajadora familiar de las viviendas de Quatre Camins.

“Íbamos a su domicilio y les enseñábamos a utilizar servicios y aplicaciones digitales en el teléfono, tablet u ordenador, a pedir citas previas por internet, acceder al espacio ‘Mi Salud’, a registrarse para ver el recibo de la luz o buscar una receta de cocina en YouTube. Cuestiones muy prácticas que nos iban pidiendo para desenvolverse en el día a día”, recuerda Adriana.

Por supuesto, también “solucionamos sus dudas con WhatsApp para enviar mensajes escritos o de voz, tomar y enviar fotos, hacer videollamadas a sus familiares y amigos…”, concluye. Una iniciativa a la que se ha dado continuidad con los talleres de conectividad, que se realizan periódicamente en las viviendas con servicios, y donde el equipo de profesionales de Accent Social enseña a las personas usuarias a utilizar nuevos soportes tecnológicos y solucionar las pequeñas dificultades o dudas que tengan.

Para Adriana, lo más satisfactorio de su trabajo es que “en los pisos con servicios damos un acompañamiento absolutamente personalizado, ajustado a las preferencias y necesidades de las personas. Ello contribuye a establecer una relación de confianza y cercanía con los mayores que es muy positiva para su bienestar y calidad de vida”.
 

“Desde la pandemia hemos potenciado el acompañamiento, en el ámbito digital, de las personas usuarias, para que puedan aprender a desenvolverse con las nuevas tecnologías y la informática, contribuyendo así a reducir la brecha digital”
-Adriana Maciel Amico, trabajadora familiar de las viviendas Quatre Camins.

 

FAVORECER UNA VIDA ACTIVA Y SALUDABLE

Una de las usuarias con las que Adriana comparte su día a día es Júlia del Barco Carreras, que con 91 años puede presumir de ser “una de las vecinas más activas” de las viviendas Quatre Camins. Para ella, la pandemia supuso el salto del teléfono analógico al smartphone, un dispositivo con el que poco a poco se va familiarizando a pesar de que “las cosas tan técnicas ya no me gustan”, confiesa.

“Me he esforzado mucho en aprender a usar el teléfono y en aprender algo del sistema este – en referencia a Whatsapp- para poder conectarme con la familia que tengo fuera de Barcelona. Ese ha sido mi empeño, pero me han tenido que enseñar y me tienen que enseñar todavía más. Para ello, Adriana es fundamental. Es gracias a ella que ahora soy capaz de entender y utilizar mucho mejor mi teléfono.”, explica.

Arrojo y ánimo no le faltan a esta barcelonesa que, tras una larga vida de trabajo, encuentra en el modelo de viviendas de Quatre Camins la mejor opción para “vivir a gusto y en bienestar”.

“He sido modista y me quedé viuda muy joven, así que he trabajado siempre. Al hacerme mayor decidí dejar un piso grande que me daba trabajo y muchos gastos y solicitar este piso. Está en una zona que me gusta muchísimo y estoy encantadísima con la vivienda, los servicios, las personas que me atienden, las actividades que me proponen…”, valora.

“Los lunes, taller de lectura; los miércoles, actividad física; los jueves, manualidades; los viernes, cine fórum…”, enumera Mª Lluïsa. En las instalaciones de las viviendas Quatre Camins hay actividades diarias y, además, se organizan talleres y charlas (de risoterapia o lectura asistida con perros, por ejemplo), así como salidas culturales o deportivas aprovechando los recursos cercanos.

Igualmente, gracias al programa “Apropa Cultura”, los usuarios de estas viviendas tienen la opción de acudir a teatros, museos, auditorios y festivales de toda Cataluña a precios muy reducidos.
 

“Al hacerme mayor decidí dejar un piso grande que me daba trabajo y muchos gastos y solicitar este piso. Está en una zona que me gusta muchísimo y estoy encantadísima con la vivienda, los servicios, las personas que me atienden, las actividades…”
-Júlia del Barco Carreras, usuaria de las viviendas Quatre Camins.

 

“Me apunto a todo, incluso a hacer gimnasia, pero lo que más me gusta es la música. El otro día estuvimos en el Palau de la Música, también hemos ido al Liceu…”, destaca Júlia.

La mayoría de las personas usuarias llegan a esta etapa de la vida tras haber trabajado mucho, “por eso nuestro objetivo es garantizar su bienestar y calidad de vida, que estén cómodas y tranquilas y disfruten de actividades y propuestas dinámicas, incluso de experiencias que quizá nunca han tenido antes. Nuestro equipo de Accent Social se ocupa de potenciar los hábitos de envejecimiento activo para que las personas usuarias continúen con su proyecto vital de forma autónoma, sabiendo que si necesitan acompañamiento profesional lo tienen en todo momento”, subraya Mª Lluïsa.

“Aquí estamos muy bien atendidos y no nos sentimos solos en ningún momento”, confirma Júlia.

 

Artículo publicado antes en El Periódico: https://www.elperiodico.com/es/epbrands/cerca-de-ti/envejecimiento-activo.html